Nuestra historia

Desde 1890 formamos generaciones de mujeres con excelencia académica,
valores dominicos y compromiso con la comunidad, construyendo una
historia  y legado educativo educativo que transciende en el tiempo. 

 

Desde 1890 formamos generaciones de mujeres con excelencia académica, valores dominicos y compromiso con la comunidad, construyendo una historia y legado educativo que trasciende en el tiempo.

El inicio de una historia

Congregación de Hermanas
Dominicas de la Inmaculada
Concepción

Congregación de Hermanas Dominicas de la Inmaculada Concepción

La historia de esta comunidad nace en Toulouse, Francia, con la Congregación de Hermanas Dominicas de la Inmaculada Concepción. A finales del siglo XIX, las hermanas dominicas llegaron al Ecuador para servir a los enfermos del Leprosario y, poco después, comenzaron una obra educativa que dejaría huella en Cuenca y en distintas generaciones de mujeres.

Fue Jesús Dávila de Cordero, primera profesora de castellano de las religiosas dominicanas, quien impulsó que las madres se dedicaran también a la enseñanza, siendo reconocidas desde entonces como “Docentes”.

Desde la fundación de la comunidad, la familia Cordero mantuvo un vínculo cercano con la congregación. Incluso el ex presidente Luis Cordero obtuvo del Papa León XIII la aprobación de las reglas de la comunidad, un trámite que no se había logrado hasta entonces.

Su carisma: predicar la Verdad y portar la luz de Cristo a través de la educación y el servicio a los más necesitados.

Una vida que dejó huella

Rosa de Jesús Cordero, nombre e inspiración

Detrás del nombre de esta institución existe una mujer que entendió la educación como una forma de servicio, liderazgo y transformación. Rafaela Cordero Dávila, hija del presidente Luis Cordero “El Grande” y conocida como Rosa de Jesús Cordero, creció en una familia profundamente vinculada al desarrollo educativo y cultural de Cuenca. Su visión permitió defender y fortalecer un proyecto formativo que, décadas después, continúa impactando la vida de miles de estudiantes. Poetisa, pianista e intérprete de los clásicos, también componía obras de teatro para sus alumnas. &nbsp Más allá de su labor religiosa, dejó un legado intelectual, artístico y humano que sigue inspirando a esta comunidad.
Detrás del nombre de esta institución existe una mujer que entendió la educación como una
forma de servicio, liderazgo y transformación. Rafaela Cordero Dávila, hija del presidente Luis Cordero
“El Grande” y conocida como Rosa de Jesús Cordero, creció en una familia profundamente vinculada
al desarrollo educativo y cultural de Cuenca.
Poetisa, pianista e intérprete de los clásicos, también componía obras de teatro para sus alumnas.
Su visión permitió defender y fortalecer un proyecto formativo que, décadas después, continúa
impactando la vida de miles de estudiantes. Más allá de su labor religiosa, dejó un legado intelectual,
artístico y humano que sigue inspirando a esta comunidad.  

"La semilla de la educación esparcida a perpetuidad por los colegios católicos es el baluarte que redimirá a la humanidad.”

LÍNEA DE TIEMPO

Hitos que construyen nuestra historia

Cada etapa representa una decisión, una transformación y una comunidad que nunca dejó
de mirar hacia adelante manteniendo firme su misión educativa y pastoral.

Cada etapa representa una decisión, una transformación y una comunidad que nunca dejó de mirar hacia adelante manteniendo firme su misión educativa y pastoral.

1889

Misión que llega a la ciudad de Cuenca -Ecuador

Cinco hermanas francesas llegan al Ecuador para continuar la obra de Madre Hedwige Portalet. Se hace cargo del Leprosario «Mariano Estrella», sirviendo con entrega, compromiso y amor a los enfermos de lepra en la hondonada de Cullca.

1890

Nace "Las
Catalinas"

En octubre inicia la institución con el nombre Colegio Santísimo Rosario. La Madre Luisa de Jesús Cordero, religiosa fundadora, crea también el Asilo de los Ángeles como jardín de infantes y una escuela paralela gratuita para niñas de escasos recursos.

1942

Primer colegio secundario
femenino de Cuenca

La Madre María de Santo Tomás Alvarado, formada bajo la guía de Sor Rosa desde 1915, obtiene autorización para abrir el Colegio «Rosa de Jesús Cordero», nombrando como primer rector al Dr. Luis Cordero Crespo. Considerado como uno de los proyectos educativos femeninos más importantes de la ciudad.

1988

Nuevo campus,
nueva etapa en Ricaurte

En búsqueda de mejorar los espacios, calidad y comodidad, la institución se traslada a Ricaurte e inicia un nuevo capítulo en esta historia con la colocación de la Primera Piedra. Pero es hasta el 2008 que tanto personal docente y administrativo se integran por completo al campus.

2016

Catalinas se proyecta
al mundo con el IB

Se implementó el Programa Diploma del Bachillerato Internacional, integrando altos estándares educativos y una pedagogía de la enseñanza que integra pensamiento crítico, visión global e innovación educativa.

presente

Raíces firmes,
mirada al futuro

Hoy, la comunidad educativa continúa consolidándose como una de las instituciones de mayor trayectoria y reconocimiento en Cuenca, formando mujeres con visión, excelencia académica, valores y compromiso con la sociedad.

Generaciones catalinas

El legado vive en nuestra historia

Generaciones de ex estudiantes llevan el nombre de Las Catalinas por Cuenca, por el Ecuador y por el mundo.
Como soñó Sor Rosa de Jesús: mujeres líderes formadas en el conocimiento, la fe y el servicio,
con un llamado único en la vida.

Generaciones de ex estudiantes llevan el nombre de Las Catalinas por Cuenca, por el Ecuador y por el mundo.
Como soñó Sor Rosa de Jesús: mujeres líderes formadas en el conocimiento, la fe y el servicio, con un llamado
único en la vida.

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para acompañarte en el proceso de admisión y
resolver tus consultas. 

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